Cuidamos de las personas y del planeta, rediseñando soluciones constructivas y espacios interiores vivos y sanos

EL PROBLEMA

De una construcción degenerativa en nuestros interiores…

¿Sabías que actualmente las reformas de espacios interiores se entienden como un producto desechable de usar y tirar? ¿Y que además la tasa de reemplazo de estos espacios interiores es cada vez mayor ya que no se adaptan a las necesidades cambiantes de hoy en día?

Las reformas de espacios interiores son las remodelaciones más recurrentes en el entorno construído. Sin embargo frente a las obras de nueva construcción, su impacto medioambiental pasa más desapercibido al ser más distendido en el tiempo. De forma que, un edificio de media puede sufrir de 30-40 reformas interiores a lo largo de su vida pero en el caso de los locales comerciales esa tasa de reemplazo se incrementa, pudiendo sufrir hasta más de 200 reformas interiores a lo largo de su vida.

A esto se une, que hoy en día vivimos en un mundo cambiante y acelerado pero nuestros espacios interiores son estáticos y no se adaptan a esas necesidades que mutan continuamente. Una construcción muy poco flexible y generalmente de baja calidad hace que los interiores se devalúen rápidamente y se acaben desechando con facilidad. Un ejemplo de ello son los locales comerciales que sufren de una obsolescencia programada cada vez más corta, reformandose de media cada 5 años. Todo este proceso es altamente ineficiente y acarrea, a lo largo del tiempo, grandes pérdidas económicas y materiales que son irrecuperables. No hay que olvidar además que la reforma de espacios interiores va actualmente en aumento, ya que en el mundo desarrollado en el que vivimos la mayor parte de los edificios que estarán en 2050 ya se han construido.

Además, hay que tener en cuenta, que nuestro bienestar se rige por los entornos físicos que nos rodean. En el mundo desarrollado, pasamos el 90% del tiempo en espacios interiores (Klepeis et al., 2001), siendo estos entornos determinantes para nuestra salud. Este estilo de vida conlleva riesgos que desconocemos, ya que en muchos casos, la concentración de contaminantes en interiores alcanza niveles hasta 5 veces más altos que en el exterior y gran parte de esos contaminantes proceden de los materiales de construcción que utilizamos en nuestros interiores.

Actualmente, la mayor parte de nuestros espacios interiores existentes son CONSTRUCCIONES DEGENERATIVAS: Consumen gran cantidad de recursos materiales y económicos, pierden rapidamente su valor, no se adaptan a nuestras necesidades cambiantes y no cuidan de nuestro bienestar ni de nuestro planeta.

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Un edificio sufre de media 30 reformas interiores a lo largo de su vida útil .

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Los locales comerciales se reforman cada 5 años de media, llegando a  sufrir cerca de 200 reformas interiores a lo largo de su vida útil.  

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En el mundo desarrollado, el 90% del tiempo lo pasamos en espacios interiores

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La concentración de contaminantes en interiores, alcanza niveles hasta 5 veces más altos que en el exterior.

¿ Y si nuestros interiores promovieran la vida en lugar de destruirla ?

LA SOLUCIÓN

… hacia una construcción regenerativa.

¿No sería el momento de repensar estos espacios desde un enfoque regenerativo de abundancia que facilite la prosperidad de los sistemas humanos y naturales en los que operan, en lugar que desde un enfoque degenerativo de escasez como el actual que agota y contamina a sus huéspedes?

En CIRKLO construimos regenerando. Frente al sistema de producción y consumo de “usar y tirar” actual, rediseñamos soluciones innovadoras en el entorno construído. Para ello, integramos principios de economía circular y diseño regenerativo.

Ponemos el foco en los espacios interiores existentes, optimizando a través del diseño, su valor y uso en todo momento, concibiéndolos además como una oportunidad para impactar positivamente en las comunidades y en los entornos a los que sirven.

Apoyamos la Agenda de Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 promoviendo un consumo y producción responsable que minimiza la extracción de nuevos recursos. En CIRKLO, el residuo es recurso, cerramos los ciclos de materiales reutilizandolos o devolviendolos a la naturaleza, nutriendo así a otros sistemas vivos.

Frente a una actitud reactiva que busca reducir los impactos negativos, defendemos una actitud proactiva, de cuidado y prosperidad como base en todas nuestras intervenciones.

Nuestra visión es integradora y sistémica, donde los beneficios sociales, ecológicos y económicos se refuerzan mutuamente. Juntos, protegemos nuestro futuro común.

En CIRKLO apostamos por una visión sistémica y una CONSTRUCCIÓN REGENERATIVA en nuestros interiores que mantienen su valor y uso: cuidamos de las personas y del planeta, rediseñando soluciones innovadoras y espacios vivos y sanos.

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Economía circular

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Diseño regenerativo 

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Espacios vivos 

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Espacios sanos